año 1994
Dalí… genio surrealista
Tiraje: 2.500.000
La colección de sellos de Salvador Dalí emitida en 1994 tiene un significado conmemorativo y cultural, ya que fue una serie de sellos emitida por Correos de España para homenajear al artista surrealista español Salvador Dalí y su obra. en su 90º aniversario de su nacimiento.
Difusión del arte español
Los diseños representan varias de las obras más conocidas de Dalí, como Poesía de América, El Gran Masturbador o Galatea de las esferas, acercando el arte surrealista a un público amplio a través de un objeto cotidiano como el sello postal.







18 p. Poesía de América – 18 p. Retrato de Gala – 29 p. Port Alguer – 29 p. El Gran Masturbador – 55 p-. La Cesta de Pan – 55 p. Autorretrato blando con bacón frito . 65 p. Galatea de las esferas – 65 p. El enigma sin fin.
Dalí y su obra
Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí i Domènech, (Marqués de Dalí de Púbol). Nació en Figueras, en 1904 y falleció en Figueras en 1989), fue un pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor español del siglo XX. Se le considera uno de los máximos representantes del surrealismo.
La Real Academia Española «El surrealismo» lo describe como «movimiento artístico y literario que intenta sobrepasar lo real impulsando lo irracional y onírico mediante la expresión automática del pensamiento o del subconsciente».[

Salvador Dalí, el hermano mayor de Dalí, también llamado Salvador (nacido en 1901) había muerto de un «catarro gastroenterítico infeccioso» unos nueve meses antes de nacer Dalí.
Esto marcó mucho al artista posteriormente, quien llegó a tener una crisis de personalidad, al creer que él era la copia de su hermano muerto.
Su padre, Salvador Dalí i Cusí, era abogado y notario, de carácter estricto suavizado por su mujer Felipa Domènech i Ferrés, quien alentaba los intereses artísticos del joven Salvador. Con cinco años, sus padres lo llevaron a la tumba de su hermano y le dijeron que él era su reencarnación, una idea que él llegó a creer.
Infancia
Ramón Pitchot, pintor catalán amigo de la familia que frecuentaba los ambientes artísticos de París y que vio en Salvador a una joven promesa por pulir. Fue él quien aconsejó a los padres del niño que lo anotaran en clases de dibujo con el pintor Juan Núñez, llegando a dominar la técnica en tiempo récord. Esto, unido al descubrimiento de los clásicos como Velázquez, Goya o Leonardo Davinci dio como resultado el nacimiento de un genio.
Pescado con cazuela de barro.
Esta obra pertenece a la etapa temprana de Dalí, anterior al surrealismo pleno. (1918 a los 14 años)

Como vemos, de todo hay en esta imagen: el academicismo aprendido en sus clases, cierta modernidad importada del París de principios de siglo y una asimilación de los grandes maestros. Tiene mucho de bodegón clásico en el brillo de las escamas, la botella y la cazuela de barro.
El pescado no es casual en Dalí: Es materia orgánica… Es cuerpo… Es algo que fue vivo y ya no lo es.
En este cuadro: El pescado aparece rígido, casi escultórico… No hay gesto culinario ni humano… Está aislado, como un objeto de estudio.
Más adelante, Dalí usará cuerpos blandos, descompuestos o alterados.
Aquí todavía no los deforma, pero ya los deshumaniza.
Juventud en Madrid y París
En 1922 Dalí se alojó en la célebre Residencia de Estudiantes de Madrid para comenzar sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Dalí enseguida atrajo la atención por su carácter de excéntrico dandi. Lucía una larga melena con patillas, gabardina, medias y polainas al estilo de los artistas victorianos.
Sin embargo, fueron sus pinturas, en las que Dalí tanteaba el cubismo, las que llamaron la atención de sus compañeros de residencia y academia.
Sifón y botella de ron
Esta obra es fundamental no tanto por la obra en sí, sino por lo que se esconde tras ella. (1924 a los 20 años)

En esta obra se aprecian los vestigios del cubismo con los que Dalí empezó a experimentar antes de sumergirse de lleno en el surrealismo más profundo y que tanto caracteriza su obra.
Presenta objetos cotidianos —un sifón y una botella de ron— dispuestos de manera frontal y sólida. No hay una escena narrativa ni un fondo complejo; la atención se centra casi exclusivamente en los objetos.
- Las formas están simplificadas y geométricas, con volúmenes bien definidos.
- Los objetos parecen pesados, estables, casi escultóricos.
- El espacio es cerrado y austero, lo que refuerza la sensación de orden y control.
Los colores, las formas, los juegos de luz y las perspectivas que engloban a este cuadro nos dan una pincelada de lo que más tarde forjaría la estética daliniana.
En este mismo año el 21 de mayo de 1924, Salvador Dalí sería detenido durante la visita de Alfonso XIII a Figueras. Estuvo doce días encarcelado en la prisón de Girona y (probablemente también en Figueras), obviándose en su expediente el motivo de detención. Algunas fuentes indican este hecho como represalia a las declaraciones antimonárquicas de su padre.
Muchacha en la ventana.
Es uno de los varios estudios que hizo Salvador Dalí de su hermana, Ana María. (1925 a los 21 años)

Una joven se asoma al puerto desde su ventana abierta, desde la que se vierte una luz azul y apacible, como una promesa surrealista. Pareciera que el mar se infiltra a través de las cortinas.
No hay demasiada diferencia entre los tonos que se utilizaron para la tela del vestido y el cielo: pareciera, incluso, que los rizos que se distienden desde su cabeza fuesen extensiones del oleaje, que se resbala suavemente hacia arriba, sobre la composición lineal de la imagen.
“Muchacha en la ventana” es una obra de quietud, intimidad y contemplación, donde Dalí demuestra que, antes del escándalo y los sueños delirantes, supo capturar el silencio, la luz y la emoción contenida con una sensibilidad extraordinaria.
Dalí fue expulsado de la Academia en 1926, poco antes de sus exámenes finales, por afirmar que no había nadie en estar en condiciones de examinarlo. La maestría de sus recursos pictóricos se refleja en su impecablemente realista Cesta de pan, pintada en 1926. Ese mismo año, visitó París por primera vez, donde conoció a Pablo Picasso, a quien el joven Dalí admiraría profundamente.
Cesta de pan. (1926).
Esta obra pertenece a la etapa temprana de Dalí, anterior a su pleno surrealismo. En esos años estaba fuertemente influido por el realismo académico, los maestros del Renacimiento español (como Zurbarán o Velázquez) y una obsesión casi disciplinada por la técnica. Aquí Dalí demuestra que sabía pintar“perfectamente” antes de romper las reglas.

«Dalí dijo más tarde que esta obra representaba su deseo de ser reconocido como un gran pintor clásico, no solo como provocador».
En 1929 Dalí colaboró con el director de cine Luis Buñuel, amigo de la residencia de estudiantes, en la redacción del polémico cortometraje Un chien andalou, en el que se mostraban escenas propias del imaginario surrealista.
En Un perro andaluz (Un chien andalou) no aparece ningún perro ni ningún andaluz. Buñuel tenía 29 años (fue su primera peli) y Dalí 25. Ambos decidieron hacer un cine experimental, surgido lo más directamente posible del subconsciente.

Un perro andaluz está considerada la película más significativa del cine surrealista. Transgrediendo los esquemas narrativos canónicos, la película pretende provocar un impacto moral en el espectador a través de la agresividad de la imagen.
Video: Un perro andaluz
En agosto de ese mismo año conoció a su musa y futura esposa Gala. Nacida con el nombre de Elena Ivanovna Diakonova, era una inmigrante rusa, once años mayor que él, en aquel tiempo casada con el poeta francés Paul Éluard.
En el ámbito doméstico, la relación de Dalí con su padre estaba próxima a la ruptura.
El gran masturbador.
Dalí pinta este lienzo al acabar el verano de 1929. Había estado unos días con Gala, habían dado románticos paseos por la playa hablando de traumas infantiles, surrealismo y coprofilia y surgió inevitablemente el amor adúltero, cambiándoles radicalmente la vida a ambos.

La figura central: el «rostro blando». La forma amarillenta en el centro es un autorretrato simbólico de Dalí.
- No tiene ojos abiertos → negación de la realidad.
- Nariz alargada y caída → debilidad.
- Apoyo sobre el suelo → agotamiento psíquico.
Las hormigas. Las hormigas aparecen sobre el rostro y otros elementos.
- Miedo a la putrefacción (fobia infantil de Dalí).
- Ansiedad ante el paso del tiempo.
- Temor a la decadencia física.
Para Dalí, el deseo sexual está ligado al miedo a la muerte.
El Saltamontes. Uno de los símbolos más potentes del cuadro.
- Dalí sentía terror real a los saltamontes desde niño.
- Aquí aparece sobre el rostro, casi incrustado.
Representa el pánico irracional, la repulsión sexual y el trauma infantil que invade su mente adulta.
El león, con la boca abierta y los dientes expuestos, funciona como una imagen del deseo sexual en su forma más instintiva y peligrosa. Representa:
- La libido masculina: poderosa, animal, difícil de controlar.
- El miedo al sexo: el deseo aparece como algo que puede devorar, herir o castrar.
- La agresividad del impulso erótico, en contraste con la pasividad del gran rostro central.
En Dalí, el deseo nunca es solo placer: siempre viene acompañado de angustia.
La figura femenina (Gala). A la derecha aparece una figura femenina desnuda (Gala idealizada).
- El cuerpo es deseado, pero no tocado.
- El rostro masculino se acerca a la mujer, pero no hay contacto real.
- La sexualidad es observada, no vivida.
Dalí muestra su conflicto: desea a Gala, pero teme el acto sexual.
El hombre arrodillado. La figura masculina arrodillada frente a la mujer simboliza:
- Sumisión.
- Humillación.
- Dependencia emocional.
Dalí se ve a sí mismo como alguien dominado por el deseo y por Gala.
Salvador Dalí i Cusí, su padre se oponía al romance del joven artista con Gala… Ultrajado, demandó una satisfacción pública. Dalí se negó, quizá por temor a ser expulsado del grupo surrealista, y fue echado violentamente de casa en diciembre de 1929. Su padre lo desheredó y le prohibió regresar jamás a Cadaqués…
…Dalí describió cómo en el curso de este episodio le presentó a su padre un preservativo usado conteniendo su propio esperma, con las palabras: «Toma. ¡Ya no te debo nada!»…
El verano siguiente, Dalí y Gala alquilaron la pequeña cabaña de un pescador en una bahía cerca de Portlligat. Compró el terreno, y a lo largo de los años fue ampliándola hasta convertirla en su fastuosa villa junto al mar, hoy reconvertida en casa-museo.
La persistencia de la memoria.
En 1931 Dalí pintó una de sus obras más célebres, La persistencia de la memoria (también llamada Los relojes blandos), obra en la que según algunas teorías ilustró su rechazo del tiempo como una entidad rígida o determinista. (óleo 24×33 cm.)

La escena muestra un paisaje desértico y silencioso, con:
- Relojes derretidos sobre distintos objetos
- Un rostro blando y deformado (posible autorretrato onírico de Dalí)
- Un paisaje rocoso al fondo inspirado en la costa de Cadaqués
- Tonos fríos y cálidos contrastados, con una atmósfera inmóvil
Todo parece detenido, como si el tiempo hubiese perdido su función.
Las hormigas. Aparecen sobre un reloj cerrado y representan:
- La descomposición
- El miedo a la muerte
- La corrupción de lo sólido
Para Dalí, las hormigas eran una obsesión ligada a la putrefacción.
Dalí insistía en que el surrealismo podía existir en un contexto apolítico, y se negó a denunciar públicamente el régimen fascista alemán. Este y otros factores le hicieron perder su prestigio entre sus camaradas artistas, y a finales de 1934 Dalí fue sometido a un «juicio surrealista», del cual resultó su expulsión del movimiento. A esto, Dalí respondió con su célebre réplica: «Yo soy el surrealismo».
Sin embargo, en 1936, Dalí volvió a participar en una exposición surrealista, esta vez de índole internacional, celebrada en Londres. Su conferencia, titulada Fantômes paranoiques authentiques, fue impartida con un traje de buzo, casco incluido.
Construcción blanda con judías hervidas.
Un monstruo amorfo autoestrangulando sus carnes, haciéndose daño a sí mismo… ¿Existe mejor imagen para representar una guerra fraticida…? (Año 1936 lienzo 100 x 99 cm.)

La pintura muestra una figura monstruosa, blanda y desarticulada, que parece destruirse a sí misma. No hay dos bandos claramente diferenciados: el cuerpo es uno solo, pero se desgarra desde dentro. El paisaje es árido, casi desértico, típico de Dalí, lo que refuerza la sensación de soledad y devastación.
A un lado aparecen judías hervidas, un detalle aparentemente absurdo pero cargado de significado.
La figura central
- Representa España como un cuerpo único que se autodestruye.
- Las extremidades retorcidas y la carne blanda evocan dolor, violencia y caos.
- No hay heroicidad: la guerra es presentada como algo grotesco y absurdo.
Autodestrucción
- La figura se ataca a sí misma, lo que simboliza una guerra civil en sentido literal: un país luchando contra su propio cuerpo.
- Dalí evita cualquier glorificación del conflicto; lo muestra como algo irracional y traumático.
Las judías hervidas
- Dalí dijo que las incluyó para representar lo cotidiano y vulgar frente a la tragedia.
- También pueden simbolizar la miseria, el hambre o la necesidad básica en tiempos de guerra.
- Refuerzan el contraste surrealista entre lo banal y lo horroroso.
Estancia en Nueva York
Dalí aceptó la decoración de un escaparate en unos almacenes de la Quinta Avenida de Nueva York . Hizo una polémica composición dedicada al día y a la noche: en un lado un maniquí con peluca roja en una bañera de astracán; en el otro, una figura acostada en una cama con baldaquino negro sobre cuya almohada ardían carbones. Pero se realizaron modificaciones sin permiso del autor, y Dalí en protesta acabó lanzando la bañera contra el vidrio del escaparate. Fue detenido y debió pagar los desperfectos. El juzgado le absolvió. Se entendió esta protesta como una defensa de los derechos de autor.
Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar.
Salvador Dalí, figura central del surrealismo, se interesó profundamente por el psicoanálisis de Sigmund Freud, especialmente por la lógica de los sueños y el inconsciente. Esta obra fue pintada en 1944, durante su etapa estadounidense, cuando su estilo técnico era extremadamente preciso, casi fotográfico.

Descripción de la obra: En el centro aparece Gala, musa y esposa de Dalí, flotando dormida sobre una roca en un paisaje marino tranquilo. A su alrededor se despliega una escena imposible y tensa:
- Una granada de la que surge un pez.
- Del pez saltan dos tigres que parecen lanzarse violentamente hacia Gala.
- Un fusil con bayoneta apunta directamente a su brazo.
- Una abeja vuela cerca de la granada.
- Al fondo, un elefante de patas larguísimas (típico de Dalí) camina sosteniendo un obelisco.
Todo ocurre en un espacio suspendido, sin gravedad, como dentro de un sueño.
Interpretación y significado: La obra representa el mecanismo del sueño según Freud: cómo un estímulo real y mínimo puede provocar una secuencia onírica compleja justo antes de despertar.
- La abeja simboliza el estímulo real (el zumbido).
- La granada funciona como detonante simbólico y sexual (vida, fertilidad, pero también explosión).
- Los tigres encarnan la agresividad y el peligro que el inconsciente amplifica.
- El fusil con bayoneta representa el momento final del sueño, justo antes del despertar: el dolor inminente.
- El elefante sugiere lo orínico, lo irreal y el peso del deseo sostenido sobre lo imposible.
Conclusión: Esta obra es una de las mejores representaciones visuales del pensamiento surrealista: combina ciencia, psicoanálisis y fantasía para mostrar que el sueño no es caos, sino un sistema con su propia lógica. Dalí nos invita a entrar en ese segundo exacto en el que el sueño se rompe y despertamos.
La tentación de San Antonio.
Dalí pinta esta obra en 1946, ya en su etapa surrealista madura, tras la Segunda Guerra Mundial. El cuadro fue creado para un concurso cinematográfico inspirado en la vida de San Antonio Abad, un santo cristiano conocido por resistir tentaciones demoníacas en el desierto.

La escena se desarrolla en un paisaje desértico, casi infinito. En primer plano aparece San Antonio, arrodillado, desnudo y frágil, sosteniendo una cruz como única defensa espiritual. Frente a él avanzan una serie de figuras inquietantes y desproporcionadas. la debilidad humana frente a la fuerza de la tentación
San Antonio:
- Representado pequeño y vulnerable
- Simboliza la fe, la resistencia moral y espiritual
- La cruz es su única arma contra el mal
El caballo:
- Animal fuerte, violento, en actitud amenazante
- Representa el deseo carnal, la pasión descontrolada
Los elefantes de patas larguísimas:
- Patas finas y casi irreales → fragilidad de los deseos
- Cuerpos enormes → peso de la tentación
- Sobre ellos cargan símbolos como:
- Un obelisco (poder, orgullo, dominación)
- Mujeres desnudas (lujuria)
- Edificios clásicos (riqueza, poder material)
Uso del espacio y la perspectiva:
- El paisaje abierto y vacío refuerza la soledad del santo
- Las figuras se alargan hacia el cielo, creando una sensación de irrealidad y amenaza
- La perspectiva exagerada aumenta la tensión psicológica
Últimos años en Catalunya
Desde 1948 Dalí vivió en Catalunya. El hecho de que eligiese España para vivir en tiempos de la dictadura hizo que algunos de sus antiguos colegas, así como sectores progresistas, le hicieran blanco de nuevas críticas.
Entre las décadas de los años 40 y 50 se ejecutaron una serie de pruebas nucleares. En el mes de agosto del 1945, las explosiones de las bombas en Japón, influenciaron en el artista el interés por la energía nuclear que más tarde plasmó en las obras.
Dela Atómica.
Hablamos de Salvador Dalí en el año 1949, cuando realiza este óleo sobre lienzo (61,1×95,3 cm.) con un claro estilo surrealista y dejando entre ver una interesante teoría física.

En el plano central encontramos una Leda muy realista sin vestimenta flotando sobre un trono y acompañada de un cisne. Leda realmente es la representación de Gala, la esposa de Dalí, mientras que éste se personifica en el cisne. Ambos simbolizan el mito de Leda y Zeus,
Leda yZeus: Pertenece a la mitología griega y narra como Zeus se convierte en Cisne… de echo Leda y el Cisne ha sido un tema recurrente en el arte (Leonardo, Miguel Angel, Rubens)…
En cuanto a la teoría física intra-atómica, Dalí consigue que ningún elemento de la obra toque a otro. Leda flota sobre el pedestal, el cisne y los elementos también, incluso el mar del fondo se levanta sobre la tierra.
Entre los elementos flotantes encontramos una escuadra en referencia a la matemática y un libro rojo, tratándose posiblemente de la Biblia. Vemos también tres gotas de agua en la franja inferior y el cascarón de huevo que representa la descendencia del mito, es decir, el fruto de la vida.
En 1947 el artista realizó el boceto a tinta china que le llevó varios meses de estudios con la ayuda del matemático Mitila Ghyka. Se realizaron diversos cálculos pitagóricos, tocando también la Proporción Áurea. De esta manera, se realiza esta obra, encuadrando a Leda mirando y acariciando al Cisne dentro de un pentagrama insertado en una estrella de cinco puntas.

Finalmente, si hay un artista con valor para representar la mitología, el amor, la física, las matemáticas y la belleza en una misma obra, es Salvador Dalí. Es un placer para la vista y la ciencia ver algo tan bello y tan interesante.
Galatea de las esferas
De la serie de cuadros con referencias místicas y científicas, nace una obra de las mas representativas del período. Galatea de las esferas. Salvador Dalí, en un juego de ilusiones ópticas, reinventa el rostro de su esposa, átomo a átomo, en una danza gravitatoria en tres dimensiones.

La pintura representa el rostro de Galatea, musa, esposa y gran obsesión amorosa de Dalí. Su cara no aparece de forma compacta, sino fragmentada en una constelación de esferas flotantes que, vistas en conjunto, construyen su perfil. El fondo es sereno, casi etéreo, con tonos azules que evocan el cielo o el mar, reforzando la sensación de sueño y suspensión.
Composición y forma:
- La obra está construida a partir de formas geométricas (esferas), suspendidas en el espacio.
- No hay líneas duras: todo parece flotar, como si el tiempo estuviera detenido.
- El rostro se percibe más por la mente que por la vista directa, lo que obliga al espectador a reconstruir la imagen mentalmente.
Significado e interpretación:
- Galatea como ideal absoluto: Dalí no retrata a Gala de forma realista, sino como una entidad casi divina, fragmentada pero perfecta.
- Sueño y percepción: El título sugiere que no vemos a Galatea como es, sino como es soñada, idealizada, reconstruida por la mente.
La posguerra abrió para Dalí una nueva etapa artística, caracterizada por el virtuosismo técnico y el recurso a ilusiones ópticas, así como al imaginario de la ciencia o la religión…
Su intención parecía ser la síntesis de la iconografía cristiana con imágenes como se desprende de obras como Crucifixión (Corpus Hypercubus)…
Crucifixión (Corpus Hypercubus)
Sólo Dalí podría mezclar religión (obviamente católica), ciencia (geometría) y lo catalán de esta manera para representar la crucifixión de Cristo. Es el llamado «misticismo nuclear». 194 x 124 cm. (1956)

Esta Crucifixión bebe evidentemente de su propio Cristo de San Juan de la Cruz pintado tres años antes, y además de la pintura religiosa de los antiguos maestros como Velázquez, Zurbarán o Murillo.
Descripción de la obra:
La pintura representa a Cristo crucificado, pero con una diferencia radical:
la cruz no es tradicional, sino un hipercubo (teseracto) desplegado, una figura geométrica de cuatro dimensiones proyectada en el espacio tridimensional.
Cristo aparece:
- Suspendido en el aire
- Sin clavos, sin sangre y sin corona de espinas
- Con un cuerpo idealizado y sereno
Debajo, en un espacio casi teatral, aparece Gala, esposa y musa de Dalí, contemplando la escena desde un plano terrenal.
Cristo sin sufrimiento:
Dalí elimina los signos del dolor físico para presentar a Cristo como:
- Figura divina y trascendental
- Más espiritual que humana
- Vencedor del sufrimiento y de la muerte
Esto se aleja del dramatismo tradicional del arte cristiano.
En su madurez, el artista también se implicó con otras actividades «extra-artísticas» que daban una medida de su enorme popularidad como personaje público. En 1968 Dalí grabó un anuncio televisivo para la marca de chocolate Lanvin, y en 1969 diseñó el logo de Chupa Chups.
En 1959 Enric Bernat, tras ver a los niños siempre con las manos asquerosamente pegajosas de sacarse los caramelos de la boca, inventó algo revolucionario: un palo dentro del caramelo.

Diez años después de inventar el Chupa Chups, el dueño de la marca se fue a Cadaqués para encargarle a Salvador Dalí un logo decente para un producto ya internacional.
Dalí no sólo pensó en anuncios y carteles. La idea era incorporar el logo al envoltorio en sí, y desde luego acertó.
Un diseño esponjoso que dura hasta nuestros días (con algún retoque ochentero), tan sencillo y reconocible que es ya un icono patrimonio de la cultura pop.
Fallecimiento: El 23 de enero de 1989, oyendo su disco favorito —Tristán e Isolda, de Richard Wagner—, murió a causa de un paro cardiorrespiratorio en Figueras, a los ochenta y cuatro años.
También, y contrariamente a lo que se opinaba, se supo a su muerte que en 1982 había testado a favor del Estado español como «heredero universal y libre de todos sus bienes, derechos y creaciones artísticas».
Poco antes de la firma de ese testamento, el Estado había comprado a Dalí dos obras por valor de cien millones y se había encargado de repatriar sus obras depositadas en París y Nueva York, además de concederle el título de marqués de Dalí de Púbol.
Al hacerse público ese último testamento, Jordi Pujol, presidente de la Generalidad, que esperaba recibir la mitad del legado, declaró sentirse engañado, pero finalmente se alcanzó un acuerdo entre el Estado y la Generalidad para repartirse el legado daliniano.
Asimismo, se fomentó la participación de instituciones catalanas en la Fundación Gala-Salvador Dalí, a la que el Estado concedió la gestión exclusiva del patrimonio.
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